Hace unos años se descubrió, gracias a técnicas de análisis actuales, que las terminaciones de algunos torques eran huecas y tenían una bolita de metal dentro, lo que los haría sonar como un sonajero.

Le pedí a Sergio Narciandi que hiciera sonar su réplica de el de Cavandi para que lo escucharais.

Seguro que ese sonido tenía un significado simbólico. Es destacable que otros objetos de prestigio, como algunas fíbulas, también emitieran sonidos al movernos, por ejemplo con arandelas metálicas como las crines de los caballos representados en las de la Meseta.